Visitantes cementerios valoran facilidades Cabildo Día Finados
SANTO DOMINGO.- Los muertos deben saber que no estamos viviendo la mejor vida, porque la economía no esta fácil, así reaccionó Apolinar Martínez en el cementerio de Cristo Rey mientras se dirigía a la tumba de su madre a depositar unas trinitarias, en el marco del Día de los Fieles Difuntos.
Con su funda en flores en manos, a la que agregó tres flores más que le obsequió el Ayuntamiento del Distrito Nacional, el humilde munícipe valoró, además, el haber recibido una botellita de agua con la que calmó la sed.
Al igual que él, familias de distintos estratos sociales se dieron cita tanto allí como en los cementerios Máximo Gómez y Cristo Redentor para rendir culto a sus deudos.
Allí, al igual que muchos adultos, Luis Alberto Custodio Reynoso, de nueve años de edad, dijo haber ido a orar por su padre, que murió un 18 de diciembre.
Yo vivo por ahí, por el callejón A. Mi papá se cayó de una tercera planta y murió, también otras familias de mi mamá y se quedó muy sola. Siempre me dicen que soy el retrato de mi papá, dijo con tristeza el menor en el cementerio Cristo Rey.
En medio del pesar de los visitantes no faltaron, como es costumbre, vendedores de flores, velones, agua, jarrones y fósforos ofreciendo sus mercancías a los dolientes.
Muchos de éstos dijeron que las ventas han estado muy flojas.
Otros aprovecharon la ocasión para vender jugos, cocos de agua, queso y otros comestibles.
Reporteros de EL DÍA apreciaron la limpieza y seguridad a cargo de policías municipales.
Especialmente en el caso de Cristo Rey, las tumbas lucen pintadas de manera uniforme con un blanco colonial.
José de la Rosa, administrador del cementerio, dijo que en esta ocasión la mayor parte de la gente acudió al lugar entre sábado y domingo.
Destacó el esfuerzo que hacen para mantener limpias las más de 10 mil tumbas que hay allí, de las cuales unas 200 están abandonadas por sus dueños.
El Cabildo suprimió la tasa anual de 358 pesos y aún así la gente no limpia.