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Virus Nipah: qué es, cómo se transmite y por qué genera alerta sanitaria

El virus Nipah es un patógeno zoonótico emergente de alta letalidad.
El virus Nipah es un patógeno zoonótico emergente de alta letalidad.

Santo Domingo.- El virus Nipah (NiV) ha generado preocupación y alerta en algunos sectores de la población, especialmente porque el mundo aún enfrenta las consecuencias sanitarias, sociales y económicas que provocó por la pandemia de COVID-19.

La experiencia reciente con un virus de rápida propagación y alto impacto en la salud pública hizo que la aparición de nuevas amenazas virales despierte temor y atención inmediata. Aunque el virus Nipah presenta síntomas que pueden ser similares a los del COVID-19, se trata de un patógeno distinto, pero que requiere vigilancia y prevención debido a su alta letalidad.

El virus Nipah es un patógeno zoonótico emergente de alta letalidad. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Ministerio de Salud Pública de República Dominicana, puede transmitirse de animales a seres humanos y también entre personas.

La transmisión ocurre por contacto directo con animales infectados, principalmente cerdos y murciélagos, por el consumo de alimentos contaminados como la savia de palma cruda y por el contacto cercano con personas infectadas, especialmente en entornos de atención de salud donde no se cumplen adecuadamente las medidas de bioseguridad.

Según la OMS, el reservorio natural del virus Nipah son los murciélagos frugívoros del género Pteropus, los cuales pueden portar el virus sin presentar síntomas. Esta característica facilita la transmisión del virus a animales domésticos y a los seres humanos, lo que representa un riesgo para la salud pública, especialmente en zonas rurales.

Sin embargo, el Ministerio de Salud Pública aclaró que los brotes del virus Nipah se han registrado principalmente en Asia del Sur y el Sudeste Asiático, mientras que la OMS indicó que los países más afectados han sido Bangladesh, India, Malasia y Singapur.

Crisis anteriores

El primer brote fue identificado en 1999 en Malasia, asociado a criadores de cerdos, y desde entonces no se reportaron nuevos brotes en esa región. En Bangladesh, la enfermedad fue reconocida por primera vez en 2001 y se registraron brotes casi anuales. Asimismo, la OMS señaló que otras regiones podrían estar en riesgo debido a la presencia del virus en murciélagos en países como Camboya, Ghana, Filipinas, Indonesia, Madagascar y Tailandia.

Síntomas

El período de incubación del virus Nipah oscila generalmente entre 3 y 14 días, aunque tanto la OMS como el Ministerio de Salud Pública informaron que, en casos poco frecuentes, puede extenderse hasta 45 días. Esta variabilidad dificulta la detección temprana y aumenta el riesgo de transmisión si los casos no son identificados oportunamente.

De acuerdo con la OMS, algunas personas infectadas pueden permanecer asintomáticas. Sin embargo, la mayoría presenta fiebre y síntomas neurológicos como dolor de cabeza, confusión, somnolencia o mareos, así como síntomas respiratorios como tos y dificultad para respirar.

Otros síntomas frecuentes incluyen escalofríos, fatiga intensa, vómitos y diarrea. Además, se advirtió que la enfermedad puede afectar múltiples órganos.

La OMS señaló que la enfermedad grave puede presentarse en cualquier paciente, pero es más frecuente en personas con síntomas neurológicos, con progresión a encefalitis y edema cerebral, lo que incrementa el riesgo de mortalidad.

En este sentido, el Ministerio de Salud Pública enfatizó la importancia del monitoreo constante, el aislamiento oportuno y el soporte clínico intensivo para el manejo de las complicaciones respiratorias y neurológicas.

La tasa de letalidad estimada por la Organización Mundial de la Salud varía entre el 40 % y el 75 %, dependiendo del brote y de la capacidad local de vigilancia epidemiológica y atención clínica.

Aunque la mayoría de las personas que sobreviven se recupera completamente, tanto la OMS como el Ministerio de Salud Pública informaron que aproximadamente una de cada cinco personas puede presentar secuelas neurológicas a largo plazo.

En cuanto al diagnóstico, la OMS y el Ministerio de Salud Pública coincidieron en que este se realiza mediante pruebas de laboratorio especializadas para detectar el material genético del virus o anticuerpos específicos.

Actualmente, no existe una vacuna para uso humano ni un tratamiento antiviral específico, por lo que el manejo se basa en tratamiento de apoyo intensivo. Ambas instituciones recomiendan la detección temprana, el aislamiento de los casos, el refuerzo de la bioseguridad en los servicios de salud, la vigilancia epidemiológica activa y la educación comunitaria como medidas clave para reducir la transmisión y la mortalidad del virus Nipah.

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Katherine Nicole Espino Cuevas. Periodista, locutora profesional y CMM. Máster en Comunicación Política Avanzada por Next Educación (Madrid). Amante de la escritura bien hecha, las historias con sentido humano y las causas sociales. Creo en la comunicación con propósito, en los valores y en...

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