Violencia clase media

http://eldia.com.do/image/article/76/460×390/0/B2346A0C-E139-418B-AEF6-ECEA318150E7.jpeg

Un distinguido y respetable abogado con quien comparto utopías, me decía recientemente, en uno de esos momentos en que nos da por filosofar en horas laborables, que la rampante pobreza es el elemento causal de esa violencia callejera que nos mantiene en vilo y hace que llegar vivo a la casa sea un milagro de cada día.

Le señalé que el tema era complejo y requería amplitud de miras. Pobres siempre tuvimos, ayer con carencias materiales y falta de acceso a servicios que no se verifican hoy. Hay cordones de miseria con receptores de TV de pantalla plana, internet, parábola, teléfono celular prepagado y, en algunos casos, hasta con acondicionadores de aire.

He estado en bolsones de pobreza donde corren la cerveza y el aguardiente como ríos desbordados los fines de semana, mientras las bancas de apuestas son perversos centros parroquiales donde la gente entrega su dinero para recibir sueños y, a cambio, encaramar a los propulsores de esta degeneración en pisos con vista al mar. Miles de posibles microempresas son abortadas cada día en nuestros barrios.

¿Es esa miseria la causa fundamental de la violencia, traducida en asaltos, atracos, secuestros y otras expresiones de fuerza y de sangre? Mi punto es que se trata de un motivo parcial. El otro, quizás con mayor peso, es la descomposición del núcleo familiar, que no es exclusivo de los pobres.

La pobreza no es la gran receptora que descifra los mensajes de riqueza fácil y rápida que nos llegan desde el ejercicio político o la función pública. Hay una clase media, que lucha por no caer en la miseria, mucho más sensible a esas señales. Desde su presión trata de subir la mayor cantidad de escalones posibles.

El problema no es sólo que tenemos una pobreza creciente y una desigualdad apabullante: es que la clase media se destruye. Cuando uno mira la cara al cabo policial Wáscar Antonio Cavallo , la fatal conclusión es que la violencia está emanando de gente que, si se compara con nuestros pobres, nació en cuna de oro. Eso si es peligroso.

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.