Ver para creer
Quien doblega por amor el corazón de una mujer, es capaz de conquistar el mundo.
Pero como dijo santo Tomás: ver para creer.
Eso ocurre con la exitosa participación dominicana en las Olimpíadas Mundiales de Ajedrez 2012, que se desarrollan en Turquía.
En ese evento, las selecciones masculina y femenina están desempeñando un papel de estelar, al doblegar a países con amplia tradición ajedrecística.
La verdad es que estoy sorprendido del talento que posee el país en esa disciplina.
Vencer a Afganistán, Canadá, Surinam y Fiji, entre otras naciones, no es pajita de coco, y los informes de que Lissandro Muñoz se impuso al gran maestro escocés Omaira Aybar, y que William Puntiel lograra un empate con al gran maestro ruso Evgeny Tomashevsky, son de las grandes sorpresas.
Ante el sorpresivo desarrollo que está demostrando el ajedrez dominicano, en un evento donde participan 158 naciones, habrá que aplicarle la arenga de Don Quijote: Nos ladran Sancho, lo que es señal de que avanzamos.
Con las agradables sorpresas que está dando el ajedrez dominicano (juego ciencia) en ese evento, hasta los protagonistas están boquiabiertos.