Ver a Jesús
Pido también que les sean iluminados los ojos del corazón para que sepan a qué esperanza él los ha llamado, cuál es la riqueza de su gloriosa herencia entre los santos. Efesios 1:18
Sucede que estamos caminando por la calle y de repente nos encontramos frente al auto de tu vida El auto de tu vida que has deseado por muchos años. Tú comienzas a ilusionarte, vas, lo tocas, y te imaginas conduciéndolo por una carretera infinita, sin límite de velocidad, solamente el auto y tú.
Hay ocasiones que vemos. Todos nosotros sabemos qué es ver un nuevo auto, irradia toda nuestra ilusión pero, ¿sabemos lo que es ver a Jesús? ¿Cómo sería poner los ojos en Jesús?
Ver a Jesús. Tú has pasado un tiempo leyendo esta columna, pero el mayor interés mío es de que puedas ver a Jesús en todo su esplendor, no es ver a Jesús en doctrina o religión, sistemas o credos; es que tú puedas ver a Cristo el perdonador, salvador y redentor; que él pueda ser lo más importante en tu vida. El mundo nunca ha conocido un corazón tan puro y noble como el de Cristo. Jesús es nuestro modelo a imitar. Él es paciencia y el amor hecho visible. Dios quiere que tú pongas los ojos en el Salvador del mundo.
¿Qué es poder ver a Jesús? La Biblia nos relata de una persona llamada Simeón. Lucas nos dice que Simeón era un hombre que servia en el templo en los días que nació Jesús. El mayor deseo de Simeón no era pequeño, no quería morir sin haber visto al que hizo el mundo. Tenía que ver a Jesús y cuando lo vio, dice el evangelio de Lucas que oró: Ahora, Señor, despide a tu siervo en paz, porque han visto mis ojos tu salvación. Lucas 2.29-30.
Pido también que te sean iluminados tus ojos, para que puedas ver a Jesús, como el Deseado, el de una esperanza viva.