Santo Domingo. – Puestos improvisados en las aceras, casetas repletas de juguetes y descuentos de hasta un 50 %, además de rebajas del 35 % en algunas jugueterías, caracterizan el ambiente que se vive este sábado en distintos puntos del Distrito Nacional, a pocos días de la celebración del Día de Reyes.
En un recorrido realizado por el periódico El Día, se pudo constatar un flujo notable de madres buscando juguetes para sus hijos y comerciantes activos con ofertas. Vendedores informales y comerciantes establecidos coinciden en que las ventas apenas comienzan, pero mantienen expectativas positivas de cara a los próximos días.
Para Lourdes Pérez, madre de tres hijos, los costos se mantienen económicos, aunque reconoció que el ambiente no es el mismo de años anteriores.

“Está un poquito floja, no hay mucha emoción como antes, pero bien”, comentó mientras realizaba compras para sobrinos.
Sin embargo, Delcy Presinal sostiene que los precios han subido y afirmó que este año los juguetes están más caros que el pasado. “Vine a comprar unos patines y con lo que cuestan, yo estaba planificada para comprar tres regalos, y al final solo pude comprar uno”, relató.
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Por otro lado, en establecimientos comerciales como Plaza Lama, supervisores aseguran que el flujo de compradores se mantiene constante y que las ventas no están flojas. “La gente está acudiendo y la venta va a seguir buena”, expresó Eduardo Jiménez.

Jiménez, encargado del área de juguetes, destacó descuentos de hasta un 50 % en juguetes y un 35 % en bicicletas. Según explicó, estas ofertas buscan facilitar el acceso de las familias dominicanas a los regalos del Día de Reyes.
Mientras tanto, vendedores ambulantes como Maris Ramírez manifestaron que el verdadero aumento se espera en los próximos días.
“Ahora es que estamos empezando. Esto se va a poner bueno de aquí en adelante”, aseguró Ramírez, señalando que cuentan con artículos desde 100 pesos en adelante.
El comercio de juguetes entra así en su etapa clave, con expectativas diversas entre comerciantes y consumidores, en medio de ofertas, ajustes de precios y la tradición que cada año moviliza a miles de familias dominicanas