Venezuela sigue en la encrucijada
La comunidad internacional, desde hace años, tiene los ojos puestos en Venezuela y lo que ocurre desde el domingo, con el rechazo a la victoria del chavismo en las elecciones amañada de la nueva Asamblea Nacional entra dentro de ese seguimiento político, tanto de Estados Unidos, la Unión Europea y una coalición de países de Latinoamérica.
De manera que esas elecciones hechas en Venezuela no se pueden tomar como un hecho aislado. Forma parte de la geopolítica y el equilibrio necesario que busca el sistema democrático, de manera global.
La República Dominicana forma parte del concierto de países que condenan tanto la convocatoria de los comicios y el resultado final. De igual manera, los 27 países que conforman la Unión Europea no conceden legalidad a la Asamblea que surgió fruto de esas elecciones.
La condena del bloque va más allá, y plantea que la salida a la crisis actual de Venezuela debe trabajarse a través de nuevas elecciones legislativas y presidenciales creíbles, inclusivas y transparentes.
El gobierno de Venezuela y los observadores invitados defienden la legalidad del proceso. En cambio, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía, son parte de los países de la región que califican estas elecciones fraudulentas y piden apoyo de la comunidad internacional a dicho rechazo.
Venezuela, en este momento, tiene un gobierno que cuenta con un fuerte rechazo por parte de la comunidad internacional.
A partir de enero, también la Asamblea Nacional tendrá, por añadidura, ese rechazo.
Todo indica que con Nicolás Maduro en la presidencia de ese país no habrá una solución a corto plazo.
Esperemos que el nuevo año llegue con las soluciones necesarias, el sosiego civil y la paz política que merecen los venezolanos.
leídas
