El incremento en la esperanza de vida de la población dominicana, hasta un promedio de 73 años, ha incidido en el aumento de casos de baja visión o privación parcial de la vista que no puede ser corregida por medio de lentes convencionales, la cirugía o los medicamentos.
La probabilidad de padecer esta condición se multiplica a partir de los 60 años, en especial al aparecer enfermedades visuales como la catarata, degeneración macular asociada con la edad y retinopatía diabética y el glaucoma, así lo explica la doctora Maritza Mínguez, especialista en Baja Visión de la Fundación Centro Láser.