¿Vaticinios en pelota RD?
Desde que inicia el campeonato de béisbol de invierno, los fanáticos hacen una serie de cuestionamientos a los periodistas especializados, con el objetivo de que les den sus vaticinios sobre cuál o cuáles equipos irán a la final o se coronará campeón.
Ese es el objetivo más difícil de alcanzar, y quien se arriesga a ofrecerlos corre un altísimo riesgo de hacer el ridículo.
Las causas son elementales: en este béisbol, y lo mismo sucede en toda el área del Caribe, los peloteros que comienzan jugando es muy raro que permanezcan un mes en la alineación o en la propia organización.
Cada cierto tiempo los equipos se transforman por completo en busca de mejorar su productividad.
Se puede afirmar, sin temor a equívocos, que no llega a un 40% los jugadores que inician y terminan el torneo.
También influye que los refuerzos estadounidenses permanecen apenas un mes o menos.
Además, como el torneo se divide en tres etapas, 16 jugadores de los dos equipos descartados entran a un sorteo con el objetivo de reforzar las novenas clasificadas. Bajo tantos vaivenes, quien hace vaticinios es un genio.