Varias derrotas
Sólo el PRD destruye al PRD, frase insigne del extinto líder del Partido Revolucionario Dominicano, José Francisco Peña Gómez, quien tuvo que sacrificarse personalmente para evitar que la organización que amaba se destruyera por las luchas intestinas y las mezquindades de sus principales dirigentes.
Ahí está cuando Peña Gómez se vio obligado a postularse a la candidatura a la Alcaldía por el Distrito Nacional, muriendo pocos días antes de los comicios de 1998.
Todo por las rivalidades que siempre han caracterizado al PRD.
Las diferencias entre los grupos de Miguel Vargas e Hipólito Mejía han llevado al PRD a las derrotas en el Colegio Médico Dominicano, la Asociación de Notarios y en la Asociación Nacional de Profesionales Agropecuarios.
Estas tendencias han preferido mantener la enemistad a costa de que el PRD siga excluido del debate nacional y los escenarios en los que este partido pudiera asumir un liderazgo más protagónico para catapultar las demandas políticas, sociales y económicas de la sociedad dominicana.
