Santo Domingo.-El presidente del Partido Revolucionario Dominicano, Miguel Vargas, saludó ayer la valentía con que los obispos de la iglesia Católica rechazan las pretensiones de modificar la Constitución de la República, actitud que encarna la dignidad y la disposición del pueblo dominicano a vivir en un marco de respeto a las leyes.
El también precandidato presidencial del PRD dijo que es justo, necesario y saludable para el país que los ministros de Dios se opongan a las artimañas y la politiquería en contra de nuestra Carta Magna por parte de quienes deben estar concentrados en solucionar los problemas del alto costo de la vida, desempleo, criminalidad y apagones que, entre otros males, padece la población.
La reelección presidencial está prohibida por mandato constitucional, y la continuidad del PLD en el poder está impedida por decisión nacional, dijo.