Vamos a tomarle la palabra

En lo que podría tomarse como la carta de presentación e intenciones institucionales del nuevo jefe de la Policía Nacional, está lo que denominó “Trabajo preventivo” para reducir la ola de criminalidad y violencia que asola al país.

Desde el primer día de su designación se percibe un aumento de las brigadas que tienen a su servicio la vigilancia ciudadana.

La Policía Nacional tiene, y siempre ha tenido, un lema que marca su trabajo diario y que forma parte, o debería formarlo del comportamiento de todo el personal que vista ese uniforme: ley y orden. Todos deben estar sujetos a la ley y al orden para poder imponer el respeto a la ley y garantizar el orden ciudadano.

En correspondencia, hay una exhortación digna de tomar en cuenta y que debe ser reivindicada por él en todo momento y a los subalternos a quienes está dirigida. Pidió a los oficiales y agentes, que formalmente quedaron bajo su mando, ser prudentes, tolerantes y respetuosos de la Constitución y las leyes.

El trabajo del mayor general José Armando Polanco Gómez podría, perfectamente, ser una gestión digna de ser reconocida si se cimenta, tal y como está planteado en sus primeras declaraciones, sobre el respeto a la Constitución de la República y las leyes, la honradez, lealtad, prudencia y la tolerancia de sus oficiales y subalternos. Vamos a tomarle la palabra.