Santo Domingo. Vacíos legales y errores de redacción llevaron a realizar cambios de última hora en el Código Penal, explicó el diputado del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Eugenio Cedeño.
El legislador señaló que uno de los ajustes más relevantes fue realizado al artículo 107, que según explicó presentaba un vacío jurídico al no establecer el elemento del dolo o la intención maliciosa para configurar el delito.
Cedeño indicó que, de haberse mantenido la redacción original, médicos que suministraran medicamentos capaces de provocar somnolencia, pérdida del conocimiento o estado de sopor podían quedar expuestos a penas de cinco a diez años de prisión.
Las declaraciones fueron ofrecidas en el programa Esto No Tiene Nombre, transmitido por La Nota 95.7 FM, donde explicó que la observación surgió durante la revisión del artículo, luego de que una diputada de la Fuerza del Pueblo, odontóloga de profesión, presentara una propuesta para modificar la disposición.
“Lo reviso y digo: ‘Espérate, lo que pasa es que aquí hay un vacío de disposición’. Ese artículo no decía la palabra maliciosamente o con intención dañosa.
Le faltaba el dolo al artículo”, afirmó.
El diputado explicó que el problema estaba en que la norma no diferenciaba entre una conducta realizada con intención de causar daño y una actuación médica con fines terapéuticos.
“Al no decir dolo, al no mencionar el dolo, al no mencionar la intención maliciosa de la persona, había un vacío de disposición muy peligroso, porque cualquier persona que diera ese medicamento independientemente de la intención”, expresó.
Agregó que los médicos suministran medicamentos con el propósito de sanar y no con la intención de provocar daño.
“Los médicos dan un medicamento con la intención de sanar, claro, no con la intención de hacer daño”, sostuvo.
La discusión sobre este artículo ocurrió en medio de los cuestionamientos del Colegio Médico Dominicano (CMD), que durante el proceso de revisión del Código Penal advirtió que algunas disposiciones podían criminalizar el ejercicio de la medicina y generar riesgos legales para los profesionales de la salud.
El gremio realizó llamados de protesta y reclamó modificaciones al texto al considerar que la redacción de varios artículos debía ser precisada para evitar interpretaciones que afectaran la práctica médica.
Cedeño aseguró que el artículo 107 no fue la única disposición que requirió ajustes durante la revisión de la pieza.
“Los cambios no fueron sustanciales. Hubo más bien muchas correcciones. Algunas de ellas muy trascendentes que se nos escaparon cuando discutimos el Código la primera vez”, manifestó.
Añadió que otros artículos fueron corregidos porque tenían palabras incorrectas u omisiones, y mencionó que en el caso de la injuria y difamación se redujeron las penas porque eran consideradas muy altas, aunque esas conductas permanecieron sancionadas en la nueva legislación.