Urgen maestros mil por mil
No es lo mismo trabajar impartiendo docencia en un centro educativo que ser un maestro. La República Dominicana necesita llenar las aulas de maestros que tengan su misión como un verdadero sacerdocio.
El Ministerio de Educación se ha embarcado en un programa llamado Mil por mil, que tiene como objetivo aprovechar al máximo las de por sí escasas horas de docencia que reciben los alumnos.
Resulta inaudito que entre los profesores y su gremio se encuentren los principales saboteadores de ese noble propósito.
No tiene sentido paralizar la docencia en todo el país porque la Asociación Dominicana de Profesores realizará un acto conmemorativo a su 40 aniversario en el aula magna de la Universidad Autónoma de Santo Domingo en horas de clases.
Aún manteniendo la hora, en el local señalado no caben mil docentes, por lo que constituye un absurdo o ganas de no trabajar el paralizar la docencia a nivel nacional.
Pero el hecho en sí resulta irrelevante frente al mensaje que el mismo conlleva. Evidencia que entre los maestros, o en la directiva de su gremio, no hay conciencia de lo que representa una hora de clase suspendida, especialmente en un sistema con tantas deficiencias.
Insistimos, la escuela dominicana requiere de maestros consagrados a su misión de enseñar.
Las reformas requeridas por nuestro sistema educativo tienen que ser lideradas por los educadores que, dicho sea de paso, urgen de una mejor respuesta por parte del Estado dominicano, incluyendo la asignación de salarios dignos.
La sociedad espera acciones más prudentes por parte del gremio de los maestros.
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