Unazúcar respalda demanda de consorcio por daños y perdidas en cañaverales
Santo Domingo.- La Unión Nacional Azucarera (Unazucar), respaldó hoy la denuncia realizada por el Consorcio Azucarero Central (CAC), relacionada con el daño causado a los cultivos de caña por el ganado que de manera irresponsable es pastoreado por ganaderos de la zona en los campos de caña pertenecientes al Ingenio Barahona, demandando además la intervención de las autoridades policiales y municipales para detener el atropello en detrimento de la caña que es la materia prima para la fabricación de azúcar.
Señala el gremio azucarero, que según las evaluaciones de los daños a cañaverales realizados por el CAC, se han afectado más de 165 hectáreas del cultivo, lo que representa una pérdida de más de 8,000 toneladas de caña a un costo de RD$ 18.4 millones en el transcurso del año, debido al abusivo pastoreo en predios sembrados de caña realizado por ganaderos formales e informales de ganado bovino (vacas, becerros, toros),de ganado caprino (cabras y chivos) y en menor medida caballos, burros y cerdos.
El vocero del Unazucar, César Heredia, agregó que los daños ocasionados por el ganado se dimensionan más en estos momentos en que la intensa sequía que afecta al país ha provocado un limitado desarrollo en la caña de azúcar, debido a la escases de agua para la irrigación de los campos, por lo que enfatizó en la intervención de las autoridades de las provincias que son beneficiadas con los aportes a la economía derivados de las operaciones azucareras del ingenio para que de manera inmediata se descontinúe la nociva práctica.
Heredia recordó el carácter estratégico que como empresa representa el Ingenio Barahona para las provincias de la región suroeste, por el aporte a la ocupación laboral y los beneficios que de manera colateral invierte la agroindustria cañera en las comunidades de la región, por lo que debe ser preocupación de toda autoridad el que la producción de la empresa no se vea afectada, pues con ello se compromete el ingreso de trabajadores, la inversión social y al propio gobierno que vería limitado los ingresos por la carga impositiva a los benéficos de la empresa.
