Una solución

El compromiso que históricamente y por ley tiene el Estado, a través de los gobiernos que administren la cosa pública, con la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) va más allá de la asignación de fondos, independientemente de que sin un adecuado presupuesto dicha academia no funcionaría adecuadamente.

En esa misma medida, también la UASD tiene un histórico compromiso con la sociedad dominicana, ya que de no ser así habría una importante masa de jóvenes estudiantes que no podrían continuar sus estudios superiores en otra universidad.

De hecho, la medida que adoptó el Gobierno con el objetivo de aportar los 30 millones de pesos adicionales al presupuesto de la academia resultó atinada. La suma será invertida para costear el curso de verano.

De no haberse producido el aporte del Gobierno las autoridades iban a imponer un pago compulsivo y complementario a más de 50 mil estudiantes que cursan asignaturas durante el verano.

Una vez más las autoridades, tanto del Gobierno como de la UASD, demuestran que confían en el diálogo, y de esta forma fortalecen más el papel que tiene que jugar la universidad pública en la formación de profesionales y recursos humanos que aporten al desarrollo del país en el presente y nuestro futuro inmediato.