Una serie de película
Definitivamente, el béisbol es una de las actividades más complejas, cuando de hacer vaticinios se refiere.
El ejemplo más reciente se experimentó en la serie final finalizada anoche, en la que el Escogido era amplio favorito para llevarse el triunfo en un máximo de siete partidos.
Al adjudicarse los primeros tres, las Águilas ya estaban casi descartadas, debido a que solo en una oportunidad en la historia del béisbol dominicano se había dado que un equipo rebasara un déficit de esa magnitud.
Sin embargo, cuando todo parecía perdido para los cibaeños, se produjo un despertar que los llevó a igual la serie a tres.
Los Leones ganaron el cuarto juego para colocarse a un triunfo, una serie final extremadamente larga, dado que nueve juegos representan un 50% del Round Robin.
La intensidad de la serie continuó en el penúltimo choque, y cuando ya se entendía que todo estaba preparado para que los Leones celebraran, las Águilas ripostaron con nueve carreras, cifra superior a la materializada en los primeros cuatro encuentros, en que estuvieron una pésima ofensiva.
Así se arribó al noveno y decisivo choque, en un estadio Quisqueya lleno de bote en bote, con una fanaticada que gozó y sufrió hasta más no poder, y donde los Leones se alzaron con el título, su número 14.
No hay duda que esta fue una de las series más batalladas y emocionantes en toda la historia del béisbol dominicano, y donde el material nativo e importado ofreció excelentes demostraciones.
La misión ahora es conformar una selección que ofrezca un excelente espectáculo en la Serie del Caribe que comenzará en a partir del próximo jueves en el Estadio Quisqueya.