Una serie de película
A partir de esta noche, cuando se cante play ball en el estadio Cibao, entre Leones y Águilas, la familia dominicana quedará prácticamente dividida en partes iguales.
Y es que aunque no lo admitan los simpatizantes de los equipos restantes ya fuera de acción, se inclinan por interés a uno u otro bando.
Los liceístas, si no me equivoco, están a favor de Águilas y Leones parejos, en un 50% .
Los seguidores de otros equipos deben tener la misma posición.
Esta división durará hasta que no concluya la Final, dado que luego muchos cambian de actitud ante la presencia como país en la Serie del Caribe.
Es difícil predecir un ganador, dado que todavía ayer se estaban contratando refuerzos.
La serie debe resultar bastante reñida, sin embargo, los Leones tienen un mejor cuerpo monticular, lo que es la parte más esencial en este deporte.
El fanatismo es dañino bajo cualquier aspecto, pero estoy consciente que el país le da seguimiento muy de cerca a este espectáculo profesional, al punto de que olvida sus problemas más fundamentales y hasta los políticos le han sacan mucho provecho.