Una reflexión

Luis García

La religiosa italiana Santa Catalina de Siena afirmó: “El amor más puro y más fuerte no es el que sube desde la impresión, sino el que desciende desde la admiración”.

La admiración siembra en el espíritu y hace renacer cosas nobles en las personas. Procuremos, por consiguiente, ser admirados por quienes nos rodean.

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