Martes, 21 de mayo, 2019 | 5:03 pm

Una reflexión



Emily Bronté, poetisa y narradora inglesa, escribió: “Plácida la frente, cerrados los párpados y en los labios la expresión de una sonrisa; no había en el cielo un ángel más hermoso que ella”.

Aquí estamos frente a un monumento de exaltación combinada, que entrelaza la belleza interior y la física de la mujer.

Y la mujer que se estima a sí misma, más por las cualidades de su alma o de su espíritu que por su belleza, resulta superior a su sexo.

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