Una reflexión

El escritor y crítico literario estadounidense Henry James señaló enfáticamente: “Llamo a la gente rica cuando son capaces de satisfacer las necesidades de su imaginación”.

Nunca debemos dejar ir de nuestras vidas el hambre y la sed de la imaginación, debido a que junto a ella también se marcharía ese proceso creativo interior y superior del alma que nos permite descifrar los sentimientos que generamos intrínsecamente con el fin de interpretar las representaciones percibidas por los sentidos.

Sobre el autor

Luis Garcia

Periodista, catedrático universitario.