Una policía indigente

EL DÍA ha sido, es y será muy crítico con las actuaciones indecorosas, abusivas y delictivas que cometen muchos agentes policiales.

Incluso a nivel institucional en algunos momentos hemos planteado, y lo sostenemos, que la Policía Nacional debe ser sometida a una profunda profilaxis interna y una reforma integral.

Sin embargo, como sociedad debemos reconocer que tenemos la Policía que estamos pagando. Incluso, no podría ser mirado con asombro si alguien dijera que tenemos una Policía mejor que la que pagamos.

En la edición de ayer de EL DÍA sale una relación de los salarios nominales que ganan los agentes policiales por rango y lo que reciben por concepto de ración alimenticia.

Esos montos son simplemente vergonzosos.

Es hasta una burla consignar que a un agente policial, que trabaja turnos corridos y sin horario, se le pagan 240 pesos al mes como “ración alimenticia”.

En nada alivia eso la miseria de los 4,761 rasos que tienen como salario nominal la miserable suma de 6,728 pesos, muy por debajo de lo que gana el más humilde de los trabajadores de una empresa privada.

Por la naturaleza de sus funciones, los superiores policiales no exponen al público las precariedades con las que se maneja esa institución. Mucho menos se les ocurriría a los agentes policiales irse a huelga en reclamo de mejores condiciones.

Pero no es necesario que ellos lo hagan.

La sociedad que está reclamando, con desesperación y con sobrada razón, un plan integral contra la violencia y la delincuencia no puede obviar la parte que corresponde a la dignificación del policía.

Con esos salarios debemos reconocer que tenemos una mejor policía que la que estamos pagando.