Una mala señal

Desde hace meses se puede observar con preocupación un interés por echarle mano al dinero acumulado en el Sistema de la Seguridad Social, especialmente el de los Fondos de Pensiones y el del Seguro de Riesgos Laborales.

La discusión sobre los recursos acumulados en los Fondos de Pensiones hay que dejar claro que ese dinero debe estar disponible cuando se pensione la generación que empezó a cotizar.

Hay que ser cautelosos, aunque pudiera ser motivo de discusión valedera el planteamiento de que se utilicen en instrumentos financieros más rentables y de bajo riesgo. Ahora, prácticamente esos fondos están en la banca, con una baja tasa de rentabilidad.

Sin embargo, las primeras señales en firme que se reciben sobre el dinero acumulado en la Seguridad Social dan muy mala espina.

Los patronos y el Gobierno (que también es empleador) simplemente han decidido repartirse la mayor parte de los fondos acumulados del Seguro de Riesgo Laboral.

La semántica lo aguanta todo y se han buscado terminologías envolventes para dificultar el entendimiento de lo que realmente se hará.

Han decidido que los empleadores dejen de pagar durante 20 meses el 1.2 por ciento del Riesgo Laboral a cargo de los fondos acumulados.

En cambio, el Gobierno gastará mil millones de pesos supuestamente para construir nuevas instalaciones hospitalarias para la red del Instituto Dominicano de la Seguridad Social.

Los representantes del sector sindical, la otra parte con capacidad de veto de las decisiones del Consejo de la Seguridad Social (las otras dos son los patronos y el Gobierno), ha validado la decisión a cambio de que recibirá una migaja que será gastada por los sindicatos en “capacitación”.

La primera señal no resulta convincente.

Hay que cuidar los fondos del Sistema de la Seguridad Social, que son de los trabajadores y de nadie más.