Una lamentable pérdida

http://eldia.com.do/image/article/74/460×390/0/E44D26F9-39DA-48EF-A8BA-77C7F27208B9.jpeg

Una lesión de cierta consideración siempre es lamentable, y más cuando recae sobre un estelar de cualquier selección nacional.

La delicada fractura de la tibia y peroné que sufrió ayer Edgar Sosa, en los últimos segundos del partido frente a Panamá, es un gran revés para República Dominicana en el marco del Preolímpico de baloncesto en Mar del Plata.

Sin embargo, no podemos pensar que se acabó el mundo, y que sin sus servicios todo está perdido.

Este lamentable accidente de Edgar, un estelar que se entrega en cuerpo y alma, antes que abatirnos, debe servir como fuente de inspiración al equipo, porque a pesar de esa baja sigue contando con todo el potencial para clasificar.

Hay que advertir que no se tome esta lesión de Sosa, quien precisamente ayer realizó su mejor labor del evento, para justificar malas ejecutorias y mucho menos derrotas, porque en la selección nacional existe material de calidad para seguir realizando el excelente papel efectuado hasta la fecha.

Estamos en guerra, y la salida de un soldado jamás debe amilanar, ni por asomo, los ánimos de victoria de los demás soldados del batallón.

RADARES. ¿Cuál es la pena que se debe aplicar al padre que ahorcó a sus dos hijos porque, supuestamente, no era correspondido por su mujer?

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.