Una frialdad que espanta

Resulta espantosa la frialdad con que las autoridades y gran parte de la población ha tratado el caso del naufragio ocurrido el pasado fin de semana y del cual todavía hay 15 personas desaparecidas.

Los familiares de estos náufragos no tienen ninguna noticia y se quejan de la indiferencia con que son tratados por parte de la Armada dominicana, organismo que se supone debe liderar la búsqueda.

Se trata de un viaje ilegal en yola de 23 dominicanos que partió de Guayacanes, San Pedro de Macorís, rumbo a Puerto Rico, una travesía que además de peligrosa es irracional, pues la vecina isla vive una crisis económica tan profunda que son los boricuas los que están abandonando su lar nativo.

Ese simple detalle indica la falta de orientación del grupo de personas que decidió arriesgar su vida para emigrar a un destino que no les garantiza la mejoría económica a la que aspiran.

Se trata de 23 dominicanos pobres, desorientados y quizás desesperados, de los cuales 15 aún se encuentran desaparecidos.

No se ha notado en ningún momento un despliegue en la búsqueda de estas personas. Por el contrario, se nota despreocuapción.

La sociedad también ha sido tímida en la solidaridad con las familias desesperadas por no tener noticias de sus seres que se tiraron a la mar y que naufragaron a la entrada del Canal de la Mona.

La frialdad con que el caso ha sido tratado puede ser el reflejo de una pérdida de sensibilidad que debe llamar a preocupación.