Con la apertura del proceso de revisión del nuevo Código Penal, el Congreso Nacional se ha encontrado prácticamente con una avalancha de inquietudes casi “al echarse la paloma”, porque en realidad se le pueden contar los días a la vacación legal que le fue impuesta el año pasado a la Ley 74-25 con el propósito de que los actores del campo judicial se pusieran al día con las normas llamadas a regir en este campo de la justicia dominicana.
El Gobierno remitió cerca de dos decenas de propuestas para la modificación que se espera le sea aplicada, algunas que se les ocurran a los legisladores, más las de parciales con algunos temas, como el de las causales, que no quisieron quedarse fuera.
Lo que viene
Como el estudio de las propuestas de modificaciones ha sido encargado a una comisión especial bicameral, es de esperarse que una vez conocidas en una cámara estas reformas puntuales, en la otra el trabajo estará prácticamente limitado a cuidar las formas.