Una afrenta a la bondad de RD

Hay un precepto religioso y humanitario que indica que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha. Con eso se incita a hacer el bien sin alardear.

Sin embargo, pareciera que la República Dominicana tendrá que ir a la ONU a proclamar lo que gustosamente ha hecho por la recuperación del devastado Haití y la carga pesada que históricamente ha tenido que soportar debido a la ancestral pobreza de esa nación.

La República Dominicana fue el primer país que acudió en ayuda de Haití, mientras otros sólo hacían “turismo de tragedia”.

Mientras el mundo parece que empieza a olvidarse de la tragedia haitiana, los dominicanos se han mantenido dando hasta el dolor propio. Incluso, el país ha sido anfitrión de por lo menos dos cumbres para organizar la ayuda de la comunidad internacional.

Las grandes naciones se han volcado en promesas. La República Dominicana anuncia aportes concretos, como la construcción de una carretera en específico y de una universidad para diez mil estudiantes.

Un país pobre como éste le ha estado dando lecciones de solidaridad al mundo, sin embargo, un organismo como la ONU se despacha con un informe en el que acusa a la República Dominicana de discriminar a los haitianos y de tener actitudes racistas.

Esas consideraciones lanzadas en este preciso momento son una afrenta a la bondad del pueblo dominicano, que en cada oportunidad que se le ha presentado ha demostrado ser un vecino solidario.

Al parecer la ONU disfruta ver la paja ajena.