Un slump arbitral
Los árbitros dominicanos se metieron en un slump la semana pasada, tal como suele suceder a gerentes, managers, peloteros, periodistas.
Su labor todavía supera el margen de error propio de un oficio de decisiones permanentes que siempre tienen un sector en contra, lupa en mano.
En el home han estado bien Félix Tejeda, Juan Díaz, Santo Castillo, Verman Mejía, Domingo Polanco, Francisco Díaz, Simeón Vásquez y Ramón Ferrer.
Paradójicamente las principales máculas de los jueces han venido en decisiones en las bases donde siempre han laborado. No todos han fallado.
Tal como estaba previsto desde este sábado estarán laborando Jonathan Saphire (AAA), David Soucy (AAA), Jonathan Bailey (AA) y Spencer Flynn (AA).
Es un buen reforzamiento, pero no se debe maltratar a los locales que cuando los importados toman la bicicleta se quedan con toda la presión de los momentos apremiantes.
La televisión detecta muchos errores, también desmiente muchas protestas. Claro, ni cerca han estado las malas llamadas como aquella de Mike Jarboe que decretó safe a Ronnie Belliard, del Licey, en la serie final frente a los Gigantes del Cibao en el 2009, ni la de Jim Joyce que quitó el juego perfecto a Armando Galárraga, de Detroit, en el 2010, ambos gringos.