Un saludo caluroso
Un saludo caluroso a todas las personas que a través de este diario leen esta columna, escrita con el deseo de que llegue a ustedes con la misma energía con la que es elaborada.
La pasada semana escribí sobre un tema tan importante como triste que consta de 2 partes: Abuso y violación sexual en niñas/os. Mas no recordé en esos momentos que estamos tan cerca de la Navidad.
Les pido permiso, amables lectores, para dejar la segunda parte de ese trabajo para otra ocasión, pues en estos días previos a esta época tan especial es importante tratar temas alegres, reflexivos y divertidos que nos permitan revisarnos para mejorar situaciones y vivir con un poco de desenfado emocional, contagiándonos de ese espíritu de ilusión, emoción, confraternidad y felicidad que habita en la mayoría de nosotros, que olemos en el aire y sentimos en la brisa.
Este es un tiempo para practicar el amor, el perdón, la paz, la armonía y la compasión en su máxima expresión.
Aprovechemos para analizar lo que hemos vivido hasta el momento, cómo hemos invertido nuestro tiempo, cómo estamos con relación a nuestra familia y amigos, qué pasa con nuestro trabajo y actividades varias; si queremos cambiar alguna situación o posición, si nos consideramos exitosos o buscaremos el éxito (entendiendo como éxito el progreso que hemos tenido sobre lo que es importante para nosotros). Intente y logre sensación de plenitud, ría, recuerde momentos felices, concientice que todas las situaciones se resuelven y piense positivo. ¡Feliz Navidad!