Un saludo a todos desde la resistencia
¡Hola! mi nombre es Elías, les escribo desde mi clandestinidad virtual, nací hace ya un poco más de cuatro décadas, cuando el gobernante de mi pueblo era el protegido de un dictador el cual a su vez, había sido asesinado en un complot en el que participaron gente de mucha valía y también uno que otro malagradecido, todo ello con la cooperación de la CIA (Central de Inteligencia Norteamericana), claro, eso no se dice porque opaca el concepto heroico del hecho.
Cuando era niño, en los años 70, leí muchas historias de abusos y asesinatos de los jóvenes que asomaban ideales liberales apellidos Abel, Martínez, etc. Ya nadie los recuerda, mucho menos emula, y eso tiene lógica pues quien los mataba fue declarado Padre de la Democracia.
Ahora mi pueblo es gobernado por Leonillo, un déspota que no posee el más mínimo decoro en hacer todo lo que esté a su alcance para lograr sus propósitos y los de sus socios. Es impresionante la negación de sus orígenes, quizás debí sospecharlo el día que hizo levantar la mano senil del fundador de los dos grandes partidos, en uno de los espectáculos más aberrantes que cualquier ser humano digno puede haber presenciado.
Leonillo no está solo, cuenta con Flor de Leonillo, caprichosa y sumamente ambiciosa; todo indica que ha amasado una considerable fortuna, además de haber creado una buena imagen a costa de los fondos públicos. Por supuesto gracias a mi entrenamiento y mi detector de simuladores a mí no me ha embaucado con sus dramas.
Ahora mismo estoy leyendo a Ignacio Molina, profesor de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid, en su obra Conceptos fundamentales de Ciencia Política, Alianza Editorial, y cito: La dictadura (del latín dictatura) es una forma de gobierno en la cual el poder se concentra en torno a la figura de un solo individuo (dictador) o una junta militar con un número de dictadores, generalmente a través de la consolidación de un gobierno de facto, que se caracteriza por una ausencia de división de poderes, una propensión a ejercitar arbitrariamente el mando en beneficio de la minoría que la apoya, la inexistencia de consentimiento alguno por parte de los gobernados y la imposibilidad de que a través de un procedimiento institucionalizado la oposición llegue al poder.
Mientras continúo leyendo, recuerdo que Leonillo controla en su totalidad el Senado y la mayoría de la Cámara de Diputados o sea que controla el poder legislativo, además actualmente Leonillo se apresta a designar las más altas posiciones en el poder judicial, con lo que lo controlará también.
El cuarto poder (la prensa) está la mayoría en sus manos, gracias a la perversión de compra de conciencias, por lo que quedaría el Poder Ejecutivo, el cual, como es lógico, intentará conservar a través de su títere y de Flor de Leonillo, usando entre otros mecanismos, unos miles de millones de nuestros recursos según se desprende de una grabación que todos conocemos. Si esto falla, apostará entre otros al elemento discordante, al fría que no es cerveza, ¿en dónde? en el poder electoral.
Cuando se observa que en mi país la sociedad demanda fondos que por ley deben ser destinados para la educación y Leonillo hace caso omiso, que ese mismo Leonillo ha tomado más préstamos que todos los presidentes juntos, incluso toma la pasada semana un préstamo para pagar la regalía pascual mientras deambula en un Airbus agotando una agenda que el periódico de uno de los países visitados describe, más para la fundación que preside, que para bien de mi tierra, hay que sentarse a discernir.
Así pues, creo que todo el que tenga un ápice de cerebro habrá entendido a qué es que nos estamos enfrentando y dónde es que está el peligro de dictadura. Está claro que una referencia al orden y la autoridad de una época no constituye peligro alguno.
Sé que no puedo pedir igual nivel de diligencia para que los heroicos emitan un comunicado de lo que está más que evidenciado.
Eso tiene su explicación pues quienes deben hacerlo están muy ocupados cobrando en el gobierno, o en sus museos a la inconsistencia, erigidos con fondos, entre otros, de gente que nos invadió en dos ocasiones el siglo pasado, y también de aquellos que supieron capitalizar sus bolsillos gracias a la cercanía con el tirano.
Siempre daré gracias a Dios por permitirme tener mis propias convicciones y no ser receptáculo de lo que otros quieren que yo dé como real y cierto.
Mientras, permanezco aquí en mi búnker, no descansaré en mi labor de hacer despertar los borregos….sé que son muchos en mí adorada patria.
Un saludo a todos desde la resistencia.