Los satélites de la Agencia Espacial Europea (ESA) han revelado que un río de hierro líquido fluye bajo la superficie terrestre a una profundidad de unos 3,000 kilómetros.
Este río, de unos 420 kilómetros de ancho, se extiende entre América del Norte y Siberia, y se mueve a una velocidad de entre 40 y 45 kilómetros por año, informa la revista New Scientist.
Este descubrimiento fue posible gracias a la tríada de satélites de la ESA llamada Swarm.