Un presupuesto angustiante
La Dirección de Presupuesto, dependencia del Ministerio de Hacienda, no ha dado a conocer el proyecto de Presupuesto aprobado el pasado miércoles por el Consejo de Ministro que encabezó el presidente Danilo Medina.
Y es comprensible, si se toma en consideración que ese día se hicieron algunos cambios en lo relativo a las partidas correspondientes a algunas dependencias del Estado.
Por tal motivo, aún no es tiempo de profundizar en el análisis de sus particularidades.
Sin embargo, las cifras globales (ingresos tributarios estimados y gastos globales proyectados) permiten llegar a la conclusión de que en 2017 tendremos un Presupuesto de crisis.
Se proyectan gastos por 711 mil millones de pesos e ingresos por apenas 539 mil millones, lo cual deja un déficit de 172 mil millones, que se cubrirá con la emisión de bonos (endeudamiento).
Pero el dato más preocupante surge de la información de que el 80 por por ciento del Presupuesto (565 mil millones, es decir; más de lo que le ingresará al Gobierno) se irán al pago de servicio de la deuda, educación y otros compromisos fijos.
Esos números generales ofrecidos el miércoles por el ministro de Hacienda y el director de Presupuesto hablan con mucha elocuencia de que el próximo será un año complicado desde el punto de vista del desempeño económico del Gobierno.
El proyecto de Presupuesto se ha elaborado sin pacto fiscal, manteniendo innecesarias exenciones y gastos prescindibles.
Para atender las más sentidas necesidades de la población hay que sentarse, de manera impostergable, a discutir el dilatado pacto fiscal.
