Un paso importante

Antes y durante el encuentro podríamos preguntarnos qué ganamos como país haciendo de anfitrión y formando parte de una reunión entre los diversos cuerpos policiales de México, Centroamérica y el Caribe.

En el presente siglo, independientemente de que haya servido para el avance de las tecnologías, que resultan beneficiosas para la humanidad, también se ha incrementado el crimen organizado, que no respeta fronteras.

Ante el azote del crimen organizado, que se traduce en narcotráfico, lavado de dinero, asesinatos a sueldo, -denominado sicariato-, la trata de personas y el tráfico de armas, hay que encontrar socios que aporten sus experiencias y planes para combatirlo.

El encuentro tiene una importancia capital. El país forma parte de una estrategia regional que necesita fortaleza. Fortaleza para combatir y prevenir las acciones que nos perjudican como país y que ponen en riesgo el presente y futuro inmediato, con todas las implicaciones que pueda tener el avance del crimen organizado en nuestra economía y democracia. Amén de la mejor salud que debemos garantizar para las futuras generaciones.

Todo lo que pueda hacer la junta de cuerpos policiales es oportuno y bueno, en beneficio de la región y los países envueltos. Necesitamos fortalecer todas las estrategias preventivas y de combate al crimen organizado en sus diversas manifestaciones. Las amenazas existen, pero no es necesario que se ahonden para empezar a tomar decisiones. El cónclave de cuerpos policiales constituye, en nombre del imperio de la ley y el orden, un importante paso.