Un paso cada vez
Cuando al abrigo de las bajas temperaturas invernales se expandía el coronavirus por el hemisferio norte y llegaron a oírse opiniones de líderes políticos mundiales, o acaso sus esperanzas, de que al abrigo de la primavera empezarían a subir las temperaturas y con ellas se haría más lento el contagio, circularon previsiones de una cuarentena de no más de dos meses en el peor de los casos.
La primavera ha quedado atrás y todavía la reapertura plena de la actividad económica sigue estando mediatizada por la virulencia del Covid-19. Las temperaturas, desde mediados de mayo, han sido inusualmente altas y sin embargo el contagio no ha cedido.
La vida social sigue estando en suspenso, pero desde el ámbito gubernamental y privado se dan pasos para iniciar el día 1 de julio la reapertura del sector Turismo, uno de los grandes soportes de la actividad económica en el país.
En una reunión sostenida ayer por el ministro del ramo y la Asociación de Hoteles y Turismo fue aprobado el procedimiento ordinario de salubridad que será utilizado en el sector. Esto es, sin duda, alentador.
Si el coronavirus que en menos de tres meses consiguió la paralización del mundo se expande lo mismo en el frío que en el calor, es oportuno armarse de valor y aprender a vivir con él. A peores desafíos se ha enfrentado la humanidad y de todos ha salido victoriosa.
Como se hace con el Turismo tendremos que hacer con los demás sectores productivos. Por lo visto es todavía muy pronto para contar con tratamientos probados y no queda otro camino que apelar a la combinación de iniciativa, sensatez y prudencia, tanto de las autoridades como del empresariado y los habitantes.
leídas
