Un país que no confía en nadie
El Latinobarómetro publicado en la edición de ayer de EL DÍA revela datos que deben llevar a hacer un alto para meditar a profundidad hacia dónde los dominicanos estamos dirigiendo nuestro país.
Se está propiciando un gran pesimismo y una desconfianza tan profunda que abarca tanto a las personas entre sí como a las instituciones.
El estudio sociológico refleja que se ha generado un sentimiento de desconfianza tan generalizado que puede llevarnos por caminos oscuros.
Solo el 11 por ciento de los dominicanos considera, según la encuesta, que se puede confiar en la mayoría de las personas. ¿Realmente el 89 por ciento de los dominicanos no es merecedor de confianza? ¿Cómo es posible que los dominicanos tengamos tan mala imagen de los otros dominicanos?
Si los dominicanos no confían en los dominicanos, ¿cómo pueden confiar en las instituciones que dirigen los dominicanos?
Por tanto, una explicación del desplome de la confianza en las instituciones se podría explicar por la desconfianza de los ciudadanos frente a los otros ciudadanos.
EL DÍA prefiere inscribirse en el 11 por ciento que entiende que la mayoría de los dominicanos es digna de confianza y que institucionalmente hemos avanzado mucho para bien.
El dominicano es un pueblo noble, principal cualidad que resaltan quienes nos visitan.
No podemos permitir que nos lleven a convertirnos, sin razón, en una masa humana de amargados.
