Un movimiento social exitoso

El movimiento social que se ha generado en procura de una mayor inversión pública en la educación ha logrado objetivos trascendentes, aunque todavía las metas de someter el Presupuesto General de la Nación a la legalidad no haya sido alcanzada por completo.

Contrario a lo que se pudiera creer, el principal logro no ha sido que se le asignaran 5 mil millones de pesos del Presupuesto complementario de este año o que la partida a la educación para 2012 se haya incrementado en unos 20 mil millones.

Su mayor aporte ha sido despertar en la población la conciencia de la necesidad de una educación de calidad para alcanzar el desarrollo integral.

La Coalición por una Educación Digna ha mantenido vivo ese debate por más de un año y ha logrado inmunizarlo del partidarismo.

Es un movimiento eminentemente político, porque se trata de la búsqueda del bien común, pero ha demostrado no ser partidista. En sociedades subdesarrolladas como la nuestra la educación también es un tema de alta política, porque se trata de elevar la capacidad analítica de quienes deciden en quién delegan el Poder.

En esta oportunidad la mezquindad partidista ha sido superada.

El país tiene mucho que agradecer a las instituciones y personas que forman parte de la Coalición, pero los objetivos planteados sólo se alcanzarán definitivamente cuando la educación de calidad sea una prioridad para el Estado y un reclamo de todos los ciudadanos.

Sin educación de calidad no hay desarrollo integral. Así de simple.