Un llamado a la sensatez
En sentido general, los principales partidos políticos han tenido problemas en la realización de sus elecciones internas para escoger directivas y candidatos. Son esas mismas organizaciones las que prometen afianzar la institucionalidad del país, pero son incapaces de hacerlo internamente.
También ha sido una tradición en los partidos dominantes querer adecuar las leyes y la propia institucionalidad de la nación a sus deficiencias. Con frecuencia es el Congreso Nacional el instrumento para esos fines.
Eso explica el porqué muchas veces se toman medidas o se crean figuras jurídicas que pocos años después hay que deshacer.
Estamos en la antesala de lo que pudiera ser un nuevo desacierto.
Se quiere aprobar e implementar de inmediato una nueva Ley de Partidos, que aunque traería regulaciones necesarias para los procesos electorales, arrastra la semilla de grandes perturbaciones nacionales.
Se pretende que para este mismo año se embarque a la Junta Central Electoral en la tarea de ser la que organice y celebre las elecciones internas de todos los partidos simultáneamente. Es como realizar entre tres y 22 (cada partido podrá acogerse) elecciones congresionales y municipales en una misma elección.
El costo, por supuesto, aumentaría considerablemente con relación a las pasadas elecciones, cuya organización y realización implicaron gastos superiores a los 980 millones de pesos.
Dirigentes de los partidos aseguran a la Junta Central Electoral que el dinero aparecerá (antes de dos meses), y no lo dudamos, pues a ellos no parece preocuparles mucho aumentar en mil millones más un déficit fiscal que ya se acerca a los diez mil millones de pesos.
Además, las marrullas y pataleos de los precandidatos (la Junta tendría que escoger al menos 15 mil candidatos, pero podrían participar hasta 50 mil precandidatos de todos los partidos) desbordarían al tribunal electoral, además de que lo desacreditarían como administrador y juez de los procesos electorales nacionales.
Y todo eso, con la premura de que tendría que celebrar primarias de todos los partidos el mismo día dentro de dos meses. Con frecuencia el sentido común sale de vacaciones en el Congreso Nacional. Ojalá ésta no sea una de esas ocasiones.