Un homenaje para los “amarillitos”

La Coalición por una Educación Digna ha liderado uno de esos movimientos que unifican a los ciudadanos de diferentes corrientes de pensamiento, pues empujan por un bien verdadero.

Los “amarillitos” lograron poner en la agenda nacional el tema de la educación y se ganaron el respaldo de los dominicanos de buena voluntad.

Durante la agitación de la campaña electoral la Coalición supo replegarse a espacios de discusión que evitó etiquetar el movimiento con uno de los grupos que terciaban en las elecciones, pero no dejaron que la cháchara clientelar enterrara el tema.

La Coalición puede perfectamente ser considerado un grupo de presión que busca incidir en las tomas de decisiones sin estar en el poder.

La Organización de Estados Americanos (OEA) tuvo a bien distinguir a este conglomerado de organizaciones que coinciden en luchar porque el Estado dominicano invierta lo necesario para mejorar nuestro sistema educativo.

El reclamo del 4% del Producto Interno Bruto es sólo una simbología, un punto de partida. Lo trascendente es que toda la nación entienda que no se puede pretender el desarrollo sin una educación de calidad, meta que requiere la inversión adecuada.

La Coalición por una Educación Digna demostró que los dominicanos son capaces de unificarse para buscar el bien común.

Resulta más que merecida la distinción que hace la OEA. Ahora toca esperar que los objetivos del movimiento se cumplan con la simpatía de las próximas autoridades, sin olvidar que la actual administración tuvo significativos avances.