Marcelino Quezada murió al caer por un precipicio en Moca, y Ludovina Jiménez Sosa, de 39 años, falleció por sofocación al introducir la cabeza entre una pared y un bajante de la residencia en que vivía en San Pedro de Macorís.
Marcelino Quezada murió al caer por un precipicio en Moca, y Ludovina Jiménez Sosa, de 39 años, falleció por sofocación al introducir la cabeza entre una pared y un bajante de la residencia en que vivía en San Pedro de Macorís.