Un héroe para la patria
El país tiene un nuevo héroe. Se trata de Juan María Lora Fernández, de acuerdo con la Ley 159-9 del Congreso Nacional. Compañero de Francisco Alberto Caamaño Deñó y Rafael Tomás Fernández Domínguez en su propósito de devolver al país a la constitucionalidad, luego del golpe de Estado que derrocó al presidente Juan Bosch.
Hay mucho que decir de su arrojo patriótico, de su compromiso con las causas más justas, equiparable a su lucha por el respeto a la democracia y soberanía del pueblo dominicano. Eso lo demostró en la gesta de abril del año 1965. Jefe de Estado Mayor del Ejército en el Gobierno constitucionalista del coronel Caamaño Deñó. En 2003, mediante decreto presidencial, fue ascendido póstumamente a general de brigada.
La historia recoge que murió en combate, a los 36 años, durante un fuego cruzado e injustificado de varias horas. Un conflicto conocido como La batalla del Hotel Matum, en Santiago, cuando ya se pensaba que el país se enrumbaba por otros caminos.
Las secretarías de Estado de Educación, las Fuerzas Armadas, la de Cultura e Interior y Policía fueron encomendadas por el Congreso Nacional para exaltar y rendir los honores al héroe Juan María Lora Fernández, actos que se hicieron a la altura del momento el pasado fin de semana.
La vida democrática de las últimas décadas no se justificaría sin él, que junto a otros que con su arrojo, valentía y respeto, se lanzaron a defender los principios de la libertad, y ofrendaron sus vidas. A 44 años de su caída el pueblo dominicano le rinde homenaje a este hombre, un ejemplo en el presente y un modelo a seguir para las futuras generaciones.