Un Haití sustentable

El gobierno haitiano tiene dos retos, que en cierta forma ya asumió.

Se trata de la creación de una cartera de empleos y una política de crecimiento urbano, incluido acelerar la construcción de edificios estratégicos en todo el territorio nacional; labor que no puede limitarse a la reconstrucción de la zona devastada por el terremoto del año pasado.

El presidente Michel Martelly está enfocado en una prioridad que ha hecho pública y la confirma en los últimos foros, cumbres y escenarios puestos a su disposición. Cree firmemente que puede crear 500,000 empleos; y plantea que puede hacerlo en los próximos tres años.

Los expertos entienden que Haití podría abrirse paso en el tiempo señalado por Martelly; y consideran que tiene un gran futuro si enfoca sus esfuerzos en implementar leyes que incidan en la explotación a gran escala de las industrias textiles, el turismo, la agricultura y los servicios.

De esa manera el empleo a gran escala, 500 mil plazas, en tres años, servirán para que Haití tenga un mejor destino. El plan laboral, por supuesto, no puede ignorar que hay que invertir en la calificación intensiva de una mano de obra nativa.

Dos acciones concretas para alcanzar una parte de las metas son, por un lado, el establecimiento de la cadena Marriot, que construirá un hotel de 173 habitaciones en Puerto Príncipe y aportará 175 nuevos empleos; y por el otro, los planes para abrir un parque industrial, con capitales de inversionistas provenientes de Corea del Sur.