A medida que las principales firmas del mercado afrontan la expiración en 2011/13 de patentes exclusivas por alrededor de US$130,000 millones, ya no es posible depender de unas pocas especialidades para mantener o aumentar ventas.
Por el contrario, tratan de diversificar o crear farmoquímicos a costos muy inferiores al promedio por producto citado como referente: algo más de US$800 millones.
De acuerdo a David Blumberg, asesor de la consultoría KPMG, las compañías apelan entonces a la compra de pequeñas empresas, acuerdos de licenciamiento o desarrollo de drogas orientadas a pequeños grupos de pacientes.