Un gramo de dignidad
El gobierno ha puesto sobre nuestros hombros la pesada carga de rellenar el hoyo que sus socios hicieron para enriquecerse y ganar las elecciones garantizándose impunidad.
Alrededor de 187 mil millones de pesos es el monto que nos ha costado vivir en un país que en el siglo XXI, se queja a diario de que no hay agua, ni energía eléctrica; una nación cada vez más insegura por la delincuencia, una tierra catalogada como almacén de droga, un pedazo de tierra que lidera el mundo en corrupción y avergüenza como último en educación.
¿Este es el país donde usted quiere ver crecer sus hijos? ¿Se imagina el de sus nietos? ¿Hasta cuándo usted va a permitir que esto continúe sin sanción?
Las acciones de protesta deben continuar, pero debemos llegar más allá y hacerlo sin violencia, y sin dar cabida a que digan que violamos la ley; eso lo podemos hacer invadiendo la zona de confort de los pillos.
En mi cuenta de twitter @EJBRACHE he planteado algunas de las cosas que podemos ir haciendo para evidenciar a los que han ocasionado todo esto:
1. Si estás en un lugar público y anuncian (presentan) un funcionario abuchea con todas tus fuerzas.
2. Si se rumora que algún negocio, cual fuere, es de un funcionario o que éste es accionista o asiduo del mismo, boicotéalo, no lo visites.
3. Si un funcionario te saluda, déjale la mano extendida y da media vuelta.
4. Si estás en una fiesta o en un club y entra un funcionario, abandona el lugar o renuncia a tu membresía.
5. Si estás en el supermercado y ves un funcionario, míralo mal; que sepa que lo estás mirando y opcional, di la palabra LADRÓN.
6. Si estás en un restaurante y entra un funcionario, pide la cuenta y hazle saber al mozo porqué te marchas.
Invito a aportar nuevas ideas: que sepan de una vez por todas que son repudiados.
Hay que demostrar nuestra fuerza como sociedad, pues mientras ellos actúan como mafia, nosotros hemos actuado dispersos.
Somos más los que conservamos un gramo de dignidad.