Un fracaso social inaceptable

República Dominicana exhibe una vergonzosa estadística que llama a gritos revisarnos como sociedad.

Más de 230 mujeres murieron asesinadas por hombres, muchos de ellos antiguas parejas con antecedentes de violencia contra sus víctimas.

Se ha avanzado en hacerles ver a las mujeres que tienen derechos que pueden hacer valer, pero se ha hecho poco por crear los mecanismos efectivos para protegerlas.

En el pasado morían asesinadas mujeres que no tenían conciencia de cuáles eran sus derechos. En la actualidad son asesinadas mujeres conscientes, pero al final siguen muriendo.

A veces queremos creer que el país ha logrado progresos en la prevención de la violencia de género, pero al pasar balance encontramos que la cantidad de feminicidios sigue siendo inaceptable.

Jamás podremos llamarnos civilizados mientras la vida de una mujer siga dependiendo de que un hombre acepte o no la ruptura de una relación sentimental, o si sigue creyéndola una posesión personal.

El año 2012 debe ser un verdadero punto de partida para solucionar este gravísimo problema.

Los jueces, el Ministerio Público y la Policía Nacional tienen un gran compromiso para evitar la muerte de mujeres abusadas.

Ante un problema tan grave es preferible pecar de excesivo que de indulgente. La primera no generará muertes, la segunda sí podría.

Los dominicanos tenemos que asumir la consigna de “ni una más” y ver cada feminicidio como un fracaso de la sociedad en su conjunto.