Un caso muy delicado
Las autoridades deben investigar, a fondo, la acusación de violación de dos menores de edad que pesa sobre el reconocido entrenador de béisbol el banilejo Enrique Soto.
Desde hace muchos años, se ha denunciado que muchos entrenadores en todas las disciplinas, pero en especial béisbol y voleibol, se han visto envueltos en ese tipo de delito, sin que hasta el momento la Justicia haya evacuado una sola condena en contra de los imputados.
Con ello no quiero afirmar, ni por asomo, que Soto sea culpable de la acusación, pero la verdad es que han sido bastantes los casos comprobados que han quedado impunes, en la mayoría de ellos por acuerdos económicos.
La violación de menores, tanto hembras como varones, ha sido un tema que ha tocado a muchos entrenadores, pero se hace muy poco al respecto.
Hasta tanto no se dé una sentencia ejemplar, como 30 años de prisión, seguirán produciéndose esos casos despreciables.
Estoy de acuerdo con que se modifique la Constitución para que los culpables de violación de menores, aprovechándose de su condición de entrenadores y profesores, reciban una condena mayor, como es la pena de muerte.