Un año que empieza
El final de un año trae consigo el principio de otro. En ese periodo estamos. Dejamos atrás el pasado y abrimos la puerta a un año que empieza. Para el mundo, el país y todos los dominicanos.
Un año para reorientar viejos planes, con ideas fuertes y prometedoras; para planificar, para soñar, para llevar a un final halagüeño todo cuanto se dejó iniciado y que demanda de nuevas fuerzas y asociación de voluntades.
El año que entra es decisivo. Podríamos empezar por convocar nuestras mejores energías. En lo personal y familiar. De lo mejor que podamos dar saldrá el futuro inmediato de nuestro entorno más íntimo.
La República Dominicana es un país de paz, de grandes sueños. De solidaridad y armonía social, comparado con otras regiones. De cuanto hagamos para garantizar este clima se nutrirá el país y cada una de las familias que apuestan a un futuro mejor.
Un nuevo año significa pensar de cara al futuro inmediato. Vivimos un día importante para el país. Hay que dar la vuelta a la hoja del calendario. Un año termina y otro empieza. Pensemos en el pasado como reflexión. Pero pongamos nuestras mejores energías ante los nuevos retos, las ilusiones y las expectativas. Feliz año 2010 a todos los buenos y emprendedores dominicanos.