Un año para la economía

Una parte muy sensible de los problemas económicos del mundo, fruto de la crisis global que asoló importantes y sólidos estados del mundo, pasa a los primeros meses del presente año.
La República Dominicana no es un país de excepción, en materia económica. Independientemente de que el Poder Ejecutivo haya bautizado el presente como “Año de la Reactivación Económica Nacional”, será cuestión de planes e inversiones muy sensibles para hacer realidad, más allá de los propósitos y el papel.
De entrada, la salud de la economía de un país no depende de los propósitos de un Gobierno si no tiene los socios naturales, empresarios, inversionistas y emprendedores que necesitan una legislación que haga posible apostar al desarrollo nacional.
La reactivación económica implica mayor sensibilidad. Una sensibilidad que apunte no sólo a la ampliación de la plataforma de importantes inversiones, que incida en la creación de nuevos empleos, sino que implique la contratación de todos los que, fruto de los malos tiempos, perdieron sus respectivas plazas de trabajo.
El año que empezamos es decisivo. El Gobierno, junto a los sectores económicos del país, tiene el gran reto de hacer una convocatoria de alto nivel, que trace a corto y mediano plazo las directrices que hagan posible una verdadera reactivación económica nacional.