Turismo (III): cinco nichos para emprender con la diáspora
*Por Luis de Jesús Rodríguez
En entregas anteriores defendí una idea simple: Norteamérica no es un mercado, es un paraguas. Debajo conviven el turista típico (sol y playa) y el visitante con vínculo (diáspora), que regresa por familia, identidad, diligencias o inversión.
Además, una parte de esa diáspora viaja con pasaporte estadounidense o canadiense, por lo que puede quedar “contada” como extranjero. Para emprender, ese detalle no es académico: cambia lo que se vende, a quién se vende y cómo se construye confianza.
La diferencia clave es esta: el turista compra una semana; la diáspora compra continuidad. No sólo busca entretenimiento; también quiere resolver y dejar algo armado: una casa operando, una familia atendida, un plan sin fricciones. Por eso, muchos emprendimientos ganadores no compiten por la excursión “más barata”, sino por el servicio “más confiable”. Y, al inicio, suele ser más fácil entrar con un modelo B2B2C: vender a quienes ya le sirven al visitante (administradores de propiedades, brokers, clínicas, empresas de transporte) y convertir ese primer cliente en canal y credibilidad.
Para cerrar este tema, dejo cinco nichos accionables. No son teorías: son puntos de entrada que se validan con pilotos y alianzas.
1) Operación de segunda vivienda (dueño ausente). Dolor: la propiedad se deteriora y la renta corta se vuelve caos. Oferta mínima: mantenimiento + limpieza + llaves + reportes con evidencia. Métrica: unidades bajo gestión y tasa de incidencias.
2) Logística familiar (VFR) “sin estrés”. Dolor: coordinar transporte, compras, eventos y diligencias en pocos días. Oferta mínima: concierge por WhatsApp + movilidad confiable + agenda. Métrica: repetición por familia y NPS.
3) Economía del cuidado (padres y mayores). Dolor: el pagador está fuera y necesita tranquilidad. Oferta mínima: membresía con visitas, acompañamiento a citas y reportes. Métrica: retención mensual y tiempo de respuesta.
4) Experiencias de identidad premium. Dolor: la segunda generación quiere “entender” el país, no solo visitarlo. Oferta mínima: rutas curadas (gastronomía, historia, cultura) en grupos pequeños. Métrica: ticket promedio y reseñas.
5) Comercio transfronterizo de identidad. Dolor: nostalgia + regalos + pertenencia, pero con fricción logística. Oferta mínima: cajas curadas, marketplace o regalos con entrega en RD comprados desde fuera. Métrica: recurrencia y costo logístico por pedido.
Plan de acción en 30-90 días: (a) elige un nicho y un solo problema, (b) haz 20 entrevistas cualificadas y busca 5 preventas, (c) estandariza con checklists y “prueba visible” (fotos, reportes, bitácoras), y (d) escala por concentración: un edificio, un residencial, un corredor turístico o una ciudad emisora, antes de intentar “todo EE. UU.”.
leídas
