Trump pide haya paz a rivales sin un plan

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump

Jerusalén.-El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exhortó ayer a israelíes y palestinos a trabajar por la paz, pidiéndoles que pongan de lado “el dolor y los desacuerdos del pasado”.

Trump se reunió, por separado, con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y con el presidente de la Autoridad Palestina Mahmud Abás en su rápida visita a la región.

En un discurso en el Museo de Israel, declaró que ambas partes están dispuestas a avanzar, aunque no había señal concreta de una reanudación del proceso de paz.

“Los palestinos están listos para llegar a la paz”, dijo Trump quien, volteándose hacia el primer ministro israelí, añadió: “Benjamin Netanyahu quiere la paz”.

Trump, veterano hombre de negocios, ha calificado un acuerdo de paz en el Medio Oriente como “el acuerdo máximo”, y le ha asignado a su yerno Jared Kushner y al ex abogado de bienes raíces Jason Greenblatt la tarea de trazar un proceso diplomático.

Aun así, los funcionarios de la Casa Blanca habían minimizado las posibilidades de grandes avances en este viaje, afirmando que es importante controlar las expectativas en un tema que ha resultado sumamente difícil incluso para diplomáticos más experimentados.

Israel y Palestina han sido dos etapas de gran valor simbólico en el primer viaje al extranjero del presidente Trump, que se ha comprometido a apoyar un proceso de paz para la región pero no ha presentado ninguna medida para avanzar en él.

Tal y como se esperaba, Trump evitó mencionar en todas sus intervenciones la solución de dos estados, hasta ahora la única impulsada por la administración estadounidense y la comunidad internacional, pero tampoco propuso un plan alternativo y se limitó a asegurar que la paz es “difícil pero posible” y que los líderes israelíes y palestinos se han mostrado dispuestos a alcanzarla.

A lo largo de sus declaraciones a los medios tanto en Jerusalén como en la ciudad cisjordana de Belén, el presidente estadounidense reiteró su firme compromiso con Israel y su seguridad, y provocó aplausos y apoyos cuando destacó que “los lazos del pueblo judío con esta Tierra Santa son antiguos y eternos”.

Hizo gala de su excelente relación con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a quien se refirió como “Benjamín” o con su apelativo “Bibi”.

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