Trece policías suspendidos en Ecuador por presunta participación en rebelión

QUITO, Ecuador.- Unos 13 policías ecuatorianos, entre ellos siete coroneles, podrían ser separados de la institución al quedar suspendidos de sus funciones por la presunta participación en la rebelión del 30 de septiembre, que el presidente Rafael Correa y la OEA tildan de intento de golpe de Estado.

Siete coroneles, cuatro capitanes, un teniente y un subteniente fueron puestos en disponibilidad -un paso previo a su retiro de la institución-, informó el miércoles la AFP un portavoz de la Policía.

"Son 13 oficiales los que han sido colocados a disponibilidad" de la comandancia, señaló la fuente que pidió no ser identificada. Explicó que la medida podría derivar en la separación de los uniformados de la institución si se comprueba una conducta inapropiada de los mismos durante la revuelta, que dejó 10 muertos y 274 heridos.

La suspensión fue ordenada el martes por los Consejos de Generales y Superior de la Policía, añadió el portavoz, explicando que los agentes enfrentan procesos internos en el organismo, además de las indagaciones que realiza la justicia ordinaria y la Fiscalía.

Mientras Correa señaló como uno de los líderes de la revuelta a otro policía, que integró una unidad élite desarticulada en 2009 por ser considerada represora. "Sabemos ya que uno de los cabecillas de este amotinamiento es uno de los policías del Grupo de Apoyo Operacional (GAO), unidad que desarticulamos por represora", dijo el gobernante y agregó que el uniformado "no está preso, pero tiene medidas cautelares".

En junio pasado el gobierno ordenó la reapertura de investigaciones a agentes presuntamente implicados en la violación de derechos humanos luego de que una Comisión de la Verdad estableciera que hubo 68 ejecuciones extrajudiciales y 17 desapariciones entre 1984 y 2008.

Este miércoles también se anunciaron cambios en la cúpula de la Policía, cuyo jefe máximo, general Patricio Franco, fue designado por el mandatario en medio de la crisis ocasionada por la rebelión.

El 6 de octubre Correa anunció una depuración en la Policía, de 42.000 miembros, argumentando que "hay un núcleo duro que hará cualquier cosa para seguir mandando en el país y hacer lo que se les da la gana".

Durante la revuelta, el gobernante fue agredido y retenido por manifestantes en un hospital de Quito, siendo rescatado en un operativo militar que implicó el cruce de disparos con los insurrectos. Correa, quien participará el viernes en una multitudinaria concentración de simpatizantes en Quito, sostiene que unos 1.000 policías participaron en la insubordinación, en la que se "intentó" asesinarlo.

La semana pasada, un juez penal ordenó el arresto de otros 15 policías -incluido un coronel que era el jefe de la escolta legislativa- y un político por su presunta participación en la revuelta, que fue denunciada por el presidente Rafael Correa y la OEA como un intento de golpe de Estado.

En tanto el martes, la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) instauró consejos disciplinarios contra unos 160 militares para establecer si participaron en las protestas.

La FAE indicó que los procesos se iniciaron en el marco de una indagación interna después de que decenas de sus miembros bloquearon la pista del aeropuerto de Quito, suspendiendo las operaciones, y protestaron en las afueras del ministerio de Defensa el día de la sublevación policial.

"De acuerdo a la gravedad de la falta, se establecerá lo que deberán cumplir", explicó a la AFP una fuente de la FAE.

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